La etapa del GR 8 hacia Iglesuela del Cid se inicia junto a la ermita de Loreto de Cantavieja. En pocos metros, por camino asfaltado, se abandona la ruta al merendero de «El Rebollar» (PR-TE 69). El trazado se convierte en pista de tierra y más adelante en sendero bien definido, que aprovecha las veredas entre muros de piedra seca. Casetas de piedra y kilómetros de paredes jalonan el recorrido, junto a la atenta mirada del numeroso ganado vacuno montano. Sobrepasada la masía «Torre Martín», el trazado de la etapa discurre paralelo a la carretera A-227, pero por el antiguo camino histórico que enlazaba estas localidades. La piedra seca de La Iglesuela del Cid está declarada Bien de Interés Cultural (BIC).
Fuente: Senderos Turísticos de Aragón