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Dos Torres de Mercader: el pequeño pueblo del Maestrazgo que esconde grandes secretos

Dos Torres de Mercader: el pequeño pueblo del Maestrazgo que esconde grandes secretos

Hay pueblos que sorprenden por sus monumentos. Otros, por sus paisajes. Y luego está Dos Torres de Mercader, una pequeña pedanía de Castellote donde cada rincón guarda una historia.

A simple vista puede parecer uno de esos pueblos tranquilos donde el tiempo pasa despacio, pero basta dedicarle unas horas para descubrir un patrimonio sorprendente: un retablo renacentista, una antigua escuela convertida en museo, un molino aceitero perfectamente conservado, trincheras de la Guerra Civil, un rincón natural escondido entre paredes de roca y hasta un mural que recuerda la vida de sus antiguos alumnos.

Si buscas un lugar auténtico y poco conocido del Maestrazgo, apunta este nombre.

Un retablo que merece la visita

El recorrido puede comenzar en la iglesia parroquial, dedicada a San Abdón y San Senén, patronos del pueblo. En su interior se conserva un magnífico retablo dedicado a ambos santos y que sorprende por su estado de conservación y por la calidad de sus pinturas.

La escuela que los vecinos salvaron del olvido

Uno de los mayores orgullos de Dos Torres de Mercader es su antigua escuela. Mucho antes de que existiera el programa comarcal de recuperación de escuelas rurales, fueron los propios vecinos quienes decidieron conservarla.

Con ilusión, trabajo y mucho cariño, los antiguos alumnos recuperaron este espacio para mostrar cómo era la educación en los pueblos hace apenas unas décadas. Gracias a aquella iniciativa pionera, hoy forma parte de la Red de Escuelas Recuperadas de la Comarca del Maestrazgo, permitiendo a los visitantes viajar en el tiempo entre pupitres de madera, mapas, libros y materiales escolares originales.

Es una visita cargada de nostalgia, especialmente para quienes estudiaron en escuelas rurales.

La Guerra Civil sigue muy presente

Junto a la antigua escuela se encuentran dos salas expositivas que reúnen una interesante colección de objetos relacionados con la Guerra Civil Española.

Muchos de ellos fueron encontrados en el término municipal o los conservaron durante décadas los vecinos del pueblo y de pueblos vecinos en sus casas: cascos, munición, utensilios cotidianos y otros recuerdos de uno de los episodios más duros de la historia reciente.

n cuanto a la colección de objetos algunos estaban en el pueblo pero otros nos han llegado de los pueblos vecinos.

¿La explicación? Muy sencilla. Los montes que rodean Dos Torres fueron escenario de posiciones defensivas durante la contienda, cuyos restos todavía pueden visitarse hoy.

Un paseo por un pueblo lleno de pequeños detalles

La mejor forma de conocer Dos Torres es caminar sin prisas.

En el recorrido aparecen pequeñas sorpresas: las hornacinas dedicadas a San Roque y San Blas, los huertos o el antiguo lavadero, probablemente uno de los rincones más emblemáticos del pueblo.

No es un lavadero cualquiera. Además de las pilas donde se lavaba la ropa, conserva la zona destinada a fregar los utensilios de cocina, cuando todavía no existía agua corriente en las viviendas. Lo más curioso es que sigue siendo un lugar vivo: los vecinos continúan cuidándolo y utilizándolo, manteniendo una tradición que en muchos lugares ya ha desaparecido.

El antiguo molino de aceite

Muy cerca del lavadero, una vivienda particular guarda otro de los tesoros del pueblo: el antiguo molino aceitero.  Aunque es privado la familia a la que pertenece lo cede al pueblo para que pueda ser visitado.

Su conservación permite comprender la importancia que siempre ha tenido el cultivo del olivo en esta zona del Maestrazgo. Generación tras generación, los vecinos han trabajado estos campos y continúan elaborando un aceite de excelente calidad.

Visitar este molino es una forma de entender cómo se vivía y trabajaba antes de la mecanización.

Elena, Cani y Ernesto, magníficos anfitriones

Todos estos espacios interpretativos pueden visitarse gracias al esfuerzo de Elrnesto, Elena y Cani, vecinos de Dos Torres de Mercader que, previa reserva, acompañan a los visitantes y comparten la historia del pueblo con un entusiasmo contagioso.

Gracias a ellos, la visita deja de ser un simple recorrido para convertirse en una conversación llena de recuerdos, anécdotas y vivencias.

Las trincheras de Tablada

Pero los secretos de Dos Torres no terminan en el casco urbano.

Al norte del pueblo se eleva Tablada, la montaña que protegía esta posición durante la Guerra Civil. Hoy puede recorrerse mediante un sendero circular señalizado, el PR TE 142 que asciende hasta diferentes trincheras.

Durante el camino aparecen antiguas posiciones defensivas, refugios y una antigua calera, hasta llegar a las trincheras mejor conservadas y más espectaculares del recorrido.

Quienes prefieran un acceso más cómodo también pueden llegar por una pista forestal que parte de la carretera de acceso al pueblo, poco antes de iniciar el descenso desde el cruce de Castellote, Molinos y Cuevas de Cañart. Un poste de madera indica claramente el desvío.

Desde lo alto se comprende perfectamente la importancia estratégica que tuvo este enclave.

Los Baños, uno de los rincones más sorprendentes del Maestrazgo

El otro gran secreto de Dos Torres recibe un nombre muy sugerente: Los Baños.

El paseo hasta este paraje resulta tan agradable como el propio destino. El camino discurre junto a una antigua acequia que todavía abastece de agua al pueblo.

Al llegar aparece una enorme cavidad excavada en la roca, un rincón fresco y espectacular muy apreciado por los escaladores, ya que cuenta con diversas vías equipadas.

Pero la aventura no termina ahí.

Un pequeño estrecho acondicionado con elementos de seguridad, a modo de vía ferrata sencilla, permite avanzar entre las paredes hasta alcanzar una cueva donde brota el agua de forma natural. Este paseo se puede hacer circular bordeando el barranco y siguiendo las indicaciones.

Muy pronto este recorrido formará parte del futuro sendero PR TE 179 que unirá Castellote,

Dos Torres de Mercader y Cuevas de Cañart, ampliando así la red de senderos del Maestrazgo.

Además, en los alrededores existen otros caminos señalizados por los propios vecinos que conducen hacia Ladruñán y otros lugares de interés.

Nuestra propuesta para disfrutar de Dos Torres durante todo un día

Aunque pueda parecer un pueblo pequeño, Dos Torres de Mercader da para una jornada completa. Nuestra recomendación es sencilla:

Empieza temprano y asciende con la fresca hasta Tablada para recorrer las trincheras. Antes de bajar, no olvides dejar tu firma en el libro de visitas que encontrarás en las posiciones principales.

De regreso al pueblo, descubre la antigua escuela, la colección de la Guerra Civil y el molino aceitero acompañado por Elena o Cani.

Después dedica un rato a pasear tranquilamente por sus calles, contemplar las hornacinas, acercarte al lavadero y disfrutar del ambiente pausado que todavía conserva esta pequeña pedanía.

Por la tarde, prepara un picnic y camina hasta Los Baños. Será el lugar perfecto para comer rodeado de naturaleza antes de adentrarte en el estrecho y descubrir la surgencia de agua.

Eso sí, recuerda llevarte toda la basura contigo y dejar el entorno exactamente igual que lo encontraste.

Un último regalo

Antes de marcharte, acércate a la plaza del pueblo.

Allí descubrirás un precioso mural realizado recientemente a partir de una antigua fotografía de los alumnos de la escuela. Es un homenaje a quienes crecieron entre estas calles y una magnífica forma de resumir el espíritu de Dos Torres de Mercader: un pueblo pequeño que ha sabido conservar su memoria gracias al cariño y al compromiso de sus vecinos.

Porque algunos lugares no necesitan grandes monumentos para emocionar. Solo necesitan personas que sepan cuidar su historia y compartirla con quienes llegan dispuestos a descubrirla.

Información útil

Como llegar: para llegar a Dos Torres de Mercader tienes dos opciones. La que te recomendamos es que salgas desde Castellote en dirección a Mas de las Matas pero, nada más salir del túnel, cojas el desvío a la izquierda donde indica Molinos, Seno y Las Cuevas de Cañart. Sigues esta carretera hasta que encuentres un nuevo desvío a Las Cuevas de Cañart y Ladruñán. Continuas en esta carretera hasta el siguiente cruce, donde ya indica Dos Torres de Mercader a la izquierda. En tres kilómetros llegarás al pueblo. La otra opción es bordeando el embalse de Santolea, pero la carretera es muy estrecha y sinuosa, por lo que puedes tener más dificultad a al hora de circula.

Reserva la visita con Elena, Cani y Ernesto en uno de estos teléfonos (689 26 15 85 – 689 94 48 60 – 690 61 18 82)

Consulta los kilómetros, el desnivel y el MIDE del sendero PR-TE 142 y planifica tu excursión.

Turismo del Maestrazgo
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