En el cruce entre la TE-V-8042 y la A-1702 encontramos el inicio de este pequeño pero exigente puerto.
Empezaremos ya con buenas vistas, cruzando el Río Pitarque, y con una ascensión que, a diferencia de muchas en la Comarca del Maestrazgo, es constante desde su inicio y tiene bastantes curvas y vegetación. Y es que este enclave es uno de los más valiosos de la provincia de Teruel, no solo por su biodiversidad, sino también por su interés botánico.
De hecho, nos dará la sensación de estar prácticamente en un puerto alpino, con pendientes siempre en torno al 7%.
A media subida encontraremos el Mirador del Río Pitarque, con unas impresionantes vistas. Este paraje natural del Maestrazgo turolense destaca por su riqueza ecológica y belleza paisajística. Alberga una notable población de buitre leonado y cabra montés, así como bosques mixtos bien conservados y especies sensibles como la nutria.
El entorno, formado por imponentes farallones calcáreos, vegetación exuberante y el dinamismo del agua, ofrece un espectáculo natural vibrante y lleno de color, ideal para quienes buscan una conexión directa con la naturaleza.
Unas últimas rampas al 10% después de una zona donde parecía que aflojaba la subida nos llevarán a coronar el puerto.



