Esta subida al puerto de Palomita desde Cantavieja estaría más indicada casi para carretera de gravel al contar con tramos de tierra, gravilla y muchos baches, que pueden resultar peligrosos para bicicleta de carretera, especialmente en bajada.
Comparte su inicio con la subida de Mas Blanco.
Cuenta con un inicio muy duro con repechos al 12 y 13%, con un barranco a nuestra izquierda y muchos baches, tierra y gravilla. Su altimetría es muy irregular al contar con segmentos de duras subidas con descansos o incluso algún pequeño descenso.
Un ejemplo lo tenemos en su segundo kilómetro, que nos va a permitir respirar después del esfuerzo inicial, antes de ponernos de nuevo al 12% encadenando 3 kilómetros con rampas exigentes que llegan a su momento más delicado con el 15,5% que nos encontramos entre el tercer y cuarto punto kilométrico.
El asfalto está muy roto y la presencia de gravilla es constante. Especialmente en el tramo en el que giramos a la izquierda al encontrar la ermita de San Cristóbal.
Entraremos progresivamente en una sección muy suave, pasando por la Masía Hostalejo y con mases y campos rodeándonos.
Superando con cuidado el firme tan degradado que nos encontramos, afrontaremos una última sorpresa.
El kilómetro final es terrorífico, contando con rampas de hasta el 13% y un promedio del 9%. Será el último esfuerzo antes de empezar a bajar, con precaución y con el barranco por donde discurre el Río Palomita a nuestra derecha, hacia Villarluengo.




