Esta ascensión discurre por una pista rural entre Cantavieja y Tronchón con asfalto muy roto, gravilla y tierra. Conviene ir con precaución si se hace con bicicleta de carretera. Prácticamente recomendaríamos hacerla con bici de gravel o BTT.
Saldremos de Cantavieja por la A-226 en dirección a Mirambel, y a poco menos de un kilómetro tomaremos el desvío a Tronchón.
Cuenta con un inicio muy duro con repechos al 12 y 13%. Su altimetría es muy irregular al contar con segmentos de duras subidas con descansos o incluso algún pequeño descenso.
Un ejemplo lo tenemos en su segundo kilómetro, que nos va a permitir respirar después del esfuerzo inicial, antes de ponernos de nuevo al 12% encadenando 3 kilómetros con rampas exigentes que llegan a su momento más delicado con el 15,5% que nos encontramos entre el tercer y cuarto punto kilométrico.
Estamos perdidos en medio de la montaña con un barranco a nuestra izquierda, en contacto completo con la naturaleza y, simplemente, disfrutando de nuestra bicicleta.
En la Ermita de San Cristóbal es donde se separa el puerto respecto al de Cuarto Pelado, tomando hacia la derecha. En este tramo la subida está completamente rota, siendo una pista rural de tierra, baches y asfalto muy degradado.
A partir de aquí contamos con un tramo con un promedio más asequible, pero en el que se alternan constantemente llanos con rampas de doble dígito, entre mases y campos, y con un espectacular valle a nuestra derecha, así como alguna balsa pequeña.
Los molinos eólicos al fondo y, mucho más cerca, los toros, nos observan mientras hemos superado un último repecho a casi el 11% y después ya podemos disfrutar de un final mucho más suave.




