Este puerto de montaña transita por la pista rural que hay entre Tronchón y Cantavieja y da acceso al helipuerto.
Cuenta con un asfalto muy irregular, con baches y mucha tierra, por lo que hay que ir con cierta precaución si se hace con bicicleta de carretera.
La ascensión empieza con intensidad, encontrándonos algunas rampas cercanas al 10% en los 2 primeros kilómetros.
La pendiente va disminuyendo en los siguientes, teniendo incluso alguna zona llana antes de afrontar, llegando al quinto kilómetro, algunos repechos de entidad, también tocando los dobles dígitos en nuestro GPS mientras nos vamos alejando de los molinos eólicos.
Una larga zona de llano y descenso, entre mases y campos y con el valle de fondo, con una espectacular panorámica del Maestrazgo, nos permitirá prepararnos para la parte más exigente del puerto, con un final terrible con porcentajes de hasta el 12% en el que los toros que habitualmente habitan en esta zona serán testigos de nuestro sufrimiento.


