Este puerto de montaña, también conocido en el mundillo ciclista como Collado Frío, se inicia en el cruce entre la A-1702 y la carretera que va hacia Montoro de Mezquita, un poco más adelante del puente sobre el río Guadalope.
Cuenta con un tramo inicial de cinco kilómetros que presenta pendientes constantes entre el 5% y el 7 %, con algunas rampas sueltas que llegan a alcanzar el 9%. Esta sección destaca por su continuidad y exigencia, posiblemente una de las más representativas en términos de categoría dentro de todo el recorrido. El entorno, más arbolado al principio y más árido y con formaciones rocosas pronunciadas después, con los particulares estrechos que se forman, aporta un valor paisajístico notable.
A partir del kilómetro cinco, tras las Masías de Ejulve, la subida pierde regularidad y se desarrolla sobre extensas majadas, con presencia de falsos llanos y ondulaciones que interrumpen la continuidad del esfuerzo. Las curvas enfrentadas que nos vamos encontrando, junto a la panorámica y la poca pendiente de este tramo, convierten el acercamiento hacia el final del puerto en un trámite visual muy agradable.
La cima, que encontraremos tras pasar por el monumento de “Silencioso”, la cabra del logo de The Silent Route, se localiza en el desvío hacia Cuevas de Cañart, alcanzando una altitud de 1.261 metros.



