Este puerto, también conocido como Alto de las Valellas, cuenta con bastante longitud y un promedio asequible marcado por su exigente inicio y final.
Desde la carretera de Teruel a Calanda cogemos la TE-39 para empezar la subida, atravesando el barranco de los Rincones y con un camino que nos dirige visualmente al mismo corazón de la montaña, con rampas que se van endureciendo hasta llegar al 11%, especialmente tras una larga recta.
En este punto ya podremos observar como la pendiente suaviza, con porcentajes que rara vez superan el 5%. Una carretera que nos permitirá disfrutar de las vistas a Seno y a su barranco, que nos acompañará algunos kilómetros.
A partir del cruce con la TE-V-8215 contaremos con un segmento llano e incluso con algo de bajada, antes de una última sorpresa, con un último kilómetro en el que volveremos a ver puntualmente los dobles dígitos en el porcentaje, en un asfalto que ya deja ver en su degradación la altitud, superando los 1.050 metros.



